Ahí yace él al final, el converso de lecho de muerte, el Libertino que se hizo pío. No podía danzar a medias, ¿no es cierto? Si me daban vino lo apuraba hasta el poso y lanzaba la botella vacía contra el mundo. Si me mostraban a Jesucristo en su agonía me subía a la cruz y le robaba los clavos para mis propias palmas. Y así me voy, cojeando, del mundo, dejando mis babas sobre una Biblia. Si miro la cabeza de un alfiler, veo ángeles danzando, bueno, ¿os agrado ahora?¿Os agrado ahora?¿Os agrado ahora?¿Os agrado ahora?...

John Wilmot (The Libertine)

miércoles, 17 de octubre de 2012


Tócame,
y hunde tus dedos 
en mi cuerpo blando.
Saborea mi toque amargo.
Libera el tirante
de lo que sobra. 
Sé libre
de pintar de rosa
todo lo que veas blanco.
Parpadea, siente y observa
cómo evoluciona a carne
lo que antes era mármol.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Detrás del antifaz


Se esconde el miedo detrás del antifaz.
Resbalan el encanto y las sonrisas.
No habla la misma voz.
Los oídos sólo escuchan
el día que no amanece.
Existir de noche.
Quejas de todo.
Musa de nada.
Y tú permaneces ahí de pie
recibiendo los suspiros fríos.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

+¿Qué tal? -Aquí estamos...


Romperé la piedra
y enseñaré mis entrañas.
El negro de las nubes bajó
y lo puso todo perdido.
El vacío permanece
incrustado en mi cerebro.
Pero sigue siendo blando.
La mirada se congeló en el tiempo.
Los rizos bailan por su cuenta.
Se perdió el control
de un mundo que quiso ser explicado
cuando estaba loco.
No puedo volver por la puerta grande
si voy a rastras y no llego.

lunes, 4 de junio de 2012

Y dejar de gritar



Me encuentro en la roca más alta
lejos de tus lamentos.
Y grito mirando al cielo
hasta querer que se derrumbe sobre mí.
Y mientras blasfemo,
y me cago en tu madre
y te mando a la mierda
me bombea en las sienes
y me revienta las venas
todo este odio
consumiendo mi cordura.
Y vuelvo a gritar
para que dejes de creer
que Jesús vendrá a salvarme.
Y grito más fuerte para que vengas
y de una vez rajes mi garganta
antes de volver a gritar.

Apuntes del natural






domingo, 20 de mayo de 2012

Pactando



Caerán las plumas de los pájaros
descompuestos en el acto,
y los moños de las señoras
que van a comprar el pan.
Los ojos de los niños
verán asustados una cara demacrada
sobre el esqueleto de un león vencido
que se derrite a cada paso que da
hacia el infierno del ayer.
Y a rastras llegará a los pies de Satanás
con el alma ensangrentada de lágrimas
suplicando que la acepte
a cambio de no volver atrás.